jueves, 1 de agosto de 2013

La venganza socialista



Publicada en La Hora el 13 de junio de 2013

Loja. Mucho tiempo atrás. Alguna vez llegó un socialista que era casi el Diablo. Dios nos proteja de decir que era masón.

“Los socialistas, manada de cholos alzados, mafiosos, sinvergüenzas. Esos perros sarnosos no entrarán jamás en esta tierra bendita de la Inmaculada Concepción de Loja”. Pero entraron, hicieron banda (musical, por cierto) ahora son los quitarán de ahí. Los guapos del pueblo, nuevo.

En aquellos días “esto de socialista era algo siniestramente nuevo. Mientras el masón era un condenado en vida al que oportunamente se lo llevaba el Diablo, como cosa propia, en cambio, esto de socialista, sí que debe ser bien fregado”. Es que era fregado, porque llevaban ideas nuevas, hablaban de la redistribución de la riqueza en una sociedad sureña de carácter, por aquellos días, casi feudal. ¡Vaya, qué valientes!

“Con hedor de robos, asesinatos de reyes y de nobles, atracos a los ricos, algo perturbador y bien jodido. El socialista es un vago que pretende quitarles sus bienes a los que tienen cuatro reales”. Cómo cundía el miedo.

En aquellos días, la Inmaculada Concepción de Loja los veía raro, como relata tan sabrosamente el gran Benjamín Carrión.

Pero, ahora se los ve bien ‘nice’ en sus autos blindados, con sus amigos mineros, con sus Rolex y sus departamentos de penthouse en la zona más ‘cool’ de la capital. Con los bolsillos llenecitos  de reales.       

Yo sé que ya hemos hablado de socialismo y alguno que otro ya me metió mi carajazo, pero es que luego de leer este pasaje de ‘Por qué Jesús no vuelve’ me ha saltado la curiosa observación de cómo la vida da vueltas. La venganza socialista.

Es que ¿cómo va a volver don Jesús? Si no volvía porque los ‘sociolistos’ no tenían su chance, ahora con los panas en el poder, me imagino que el Salvador (para quienes creen en aquello) ya habrá reprogramado su pasaje con fecha indeterminada. Es que no hay chance. En este Ecuador amazónico, desde siempre y hasta siempre, sólo hay espacio para un dios y ese puesto ya está ocupado, compañerito. Hasta la victoria siempre. 

No hay comentarios: