Columna publicada en La Hora el jueves 2 de febrero
Hogar, dulce hogar. Una maravillosa palabra con vinculaciones aún más encantadoras. Lugar de familia, amigos, calor, intimidad, crecimiento personal. Pero en este país hay que sumarle otro ingrediente: ladrones.
Cuando nuestra casa ha sido robada, parecería ser la primera vez que eso sucede, pero solo basta decir “me robaron” para que aparezcan miles de historias. “Envenenaron a mi perro”, “me vaciaron todo”, “se han metido cinco veces”, “mataron al guardia”, “aún no empiezo a pagar las cosas”, “me metieron una paliza”, “asesinaron a mi padre”.
Llegar y ver tu puerta forzada, tus cajones en el piso, tu televisor desaparecido, tu computadora en el recuerdo, provocan un popurrí sentimental que a continuación describo:
Primero viene de súbito la ira, luego arrecia la frustración, un gran momento de impotencia y otro rato más de ira. Imaginas a gente, esta sí de verdadera mala fe, manoseando tus prendas, arrojando las cosas que tanto te costaron conseguir, el trabajo, las ilusiones, todo al carajo en cuarto de hora de ausencia hogareña. Lo manosearon todo.
Luego viene la lluvia de suspicacias. Que fue él, la Gestapo, me andaban siguiendo, me conocen, me odian, me leen, me tienen en la mira. Lo que sí te tienen es jodido.
De ahí, ojos cuadrados por varias noches, cualquier ruido se convierte en un estruendo aterrador. “Volverán”, “olvidaron matarme”, “qué tristeza de país”. Miles de pensamientos secuestran el descanso y te llevan a perder por un tiempo el cariño al lugar que con tus manos levantaste.
Aún sientes la presencia de alguna cámara instalada, un micrófono, un escupitajo en tu caja de cereales. Pasarán días hasta que el hogar se vuelva a llamar así.
Ahora llegas a casa con los ojos en la espalda, no se disipa el terror. Pusiste siete aldabas en la puerta, seguros que en un terremoto te encerrarán adentro. Una alarma, un perro, un seguro, un guardia, un rosario, un shamán, en fin, empieza a funcionar la maquinaria del mercado del miedo. Todo te parece necesario, todo es de vida o muerte.
Ya no hay tele, se la llevaron, pero cuando te pongas frente a una prestada verás cadenas nacionales diciendo que vivimos en la más placentera quietud, que tu miedo es culpa de la prensa, que nada de ello existe. Lo peor, algunos lo creerán.
martes, 14 de febrero de 2012
martes, 24 de enero de 2012
An Assault on Democracy
Editorial de NYTIMES sobre caso El Universo (24-01-2012)
President Rafael Correa of Ecuador is leading a relentless campaign against free speech, harassing his critics, forcing independent broadcasters off the air and hijacking the nation’s courts in his bid to bankrupt the country’s largest newspaper.
After Emilio Palacio, the editorial page editor of El Universo, wrote a column accusing Mr. Correa of ordering the army to open fire on a hospital during a police protest, Mr. Correa filed a criminal suit against the editor and three of the paper’s directors, claiming “aggravated defamation of a public official.”
Despite outrageous irregularities — the case was finally decided by a “temporary magistrate” who, according to an independent forensic analysis, may have outsourced the job of writing the decision to the president’s lawyer — an appeals court confirmed a $40 million award for the president, plus three-year sentences for the directors and Mr. Palacio. A final appeal by the directors is expected to be heard on Wednesday. Mr. Palacio has run out of appeals.
Looking forward to next year’s presidential elections, in which he is likely to run, Mr. Correa has also pushed through a law that would forbid the news media from “either directly or indirectly promoting any given candidate, proposal, options, electoral preferences or political thesis, through articles, specials or any other form of message.”
Mr. Correa’s assault on the press has rightly drawn criticism from the Special Rapporteur for Freedom of Expression at the Organization of American States. Now he is trying to silence the rapporteur. Last month, his government presented the O.A.S. with recommendations to “improve” the special rapporteur, by reducing its financing, limiting the scope of its annual reports and imposing a code of conduct to restrict its independence.
The United States and others only belatedly recognized what Mr. Correa was up to. In December, the O.A.S. adopted a broader final report on the Inter-American Commission on Human Rights monitoring system that included some of the recommendations. When the O.A.S. ambassadors meet in Washington this week, they should do all they can — there is room to maneuver — to protect the financing and the voice of the rapporteur. Mr. Correa, predictably, couches his moves in populist rhetoric. “When we are liberating our states from the de facto powers that always dominated them — like the power of information — these de facto powers accuse us,” he said in a speech before Latin-American leaders in December. There is no doubt that his assault on a free press is an assault on democracy.
Latin America has a bitter history of authoritarian rule. It has struggled hard to get beyond those days. All of the hemisphere’s democratic leaders, including President Obama, need to push back against Mr. Correa.
TRADUCCIÓN AL ESPAÑOL
Ataque a la Democracia
El Presidente Rafael Correa de Ecuador lidera una obstinada lucha contra la libertad de expresión, persiguiendo a sus críticos, forzando a medios independientes a salir del aire y secuestrando las cortes de la nación en su apuesta por quebrar al periódico más grande del país.
Después de que Emilio Palacio, editor de opinión de El Universo, escribiera una columna acusando al señor Correa de ordenar al ejército que dispare a un hospital durante una protesta policial, el señor Correa interpuso una demanda en contra del editor y tres de los directivos del diario, alegando "difamación grave de un funcionario público".
A pesar de escandalosas irregularidades -el caso fue finalmente juzgado por un "magistrado temporal" quien, de acuerdo a un análisis forense independiente, pudo haber tercerizado el trabajo de escribir la sentencia al abogado del Presidente- una corte de apelaciones confirmó un premio de 40 millones de dólares para el presidente, más sentencias de tres años para los directivos y el señor Palacio. Una apelación final de los directivos tendrá su audiencia este miércoles (24 de enero).
Al señor Palacio se le han terminado las apelaciones. Mirando hacia las elecciones presidenciales del próximo año, en las que probablemente participe, el señor Correa también ha impulsado una ley que prohibiría a los medios de comunicación "promover directa o indirectamente a cualquier candidato, propuesta, opciones, preferencia electoral o tesis política, a través de reportajes, especiales o cualquier otro tipo de mensaje".
El asalto del señor Correa a la libertad de prensa ha derivado, con razón, en una crítica de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos. Ahora él intenta silenciar a la Relatoría. El mes pasado, su gobierno presentó ante la OEA unas recomendaciones para "mejorar" la relatoría especial, al reducir su presupuesto, limitar la envergadura de sus informes anuales e imponer un código de conducta para restringir su independencia.
Los Estados Unidos y otros tardíamente se han dado cuenta de lo que trama el señor Correa. En diciembre, la OEA adoptó un reporte final más amplio sobre el sistema de monitoreo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que incluyó algunas de estas recomendaciones. Cuando los embajadores a la OEA se reúnan en Washington esta semana, deberían hacer todo lo que esté a su alcance -hay espacio para maniobrar- para proteger el financiamiento y la voz de la relatoría. Es de prever que el señor Correa esconda su movida en una retórica populista. "Cuando intentamos liberar a nuestros estados de los poderes de facto que siempre los dominaron -como el poder de la información- estos poderes de facto nos acusan", dijo en un discurso ante líderes de América Latina en diciembre. No hay duda de que un asalto a la libertad de prensa es un asalto a la democracia.
América Latina tiene una historia amarga de gobiernos autoritarios. Ha luchado mucho para dejar esos tiempos atrás. Todos los líderes democráticos del hemisferio, incluyendo al presidente Obama, necesitan contener al señor Correa.
Los Angeles Times también se pronunció
El Presidente Rafael Correa de Ecuador lidera una obstinada lucha contra la libertad de expresión, persiguiendo a sus críticos, forzando a medios independientes a salir del aire y secuestrando las cortes de la nación en su apuesta por quebrar al periódico más grande del país.
Después de que Emilio Palacio, editor de opinión de El Universo, escribiera una columna acusando al señor Correa de ordenar al ejército que dispare a un hospital durante una protesta policial, el señor Correa interpuso una demanda en contra del editor y tres de los directivos del diario, alegando "difamación grave de un funcionario público".
A pesar de escandalosas irregularidades -el caso fue finalmente juzgado por un "magistrado temporal" quien, de acuerdo a un análisis forense independiente, pudo haber tercerizado el trabajo de escribir la sentencia al abogado del Presidente- una corte de apelaciones confirmó un premio de 40 millones de dólares para el presidente, más sentencias de tres años para los directivos y el señor Palacio. Una apelación final de los directivos tendrá su audiencia este miércoles (24 de enero).
Al señor Palacio se le han terminado las apelaciones. Mirando hacia las elecciones presidenciales del próximo año, en las que probablemente participe, el señor Correa también ha impulsado una ley que prohibiría a los medios de comunicación "promover directa o indirectamente a cualquier candidato, propuesta, opciones, preferencia electoral o tesis política, a través de reportajes, especiales o cualquier otro tipo de mensaje".
El asalto del señor Correa a la libertad de prensa ha derivado, con razón, en una crítica de la Relatoría para la Libertad de Expresión de la Organización de Estados Americanos. Ahora él intenta silenciar a la Relatoría. El mes pasado, su gobierno presentó ante la OEA unas recomendaciones para "mejorar" la relatoría especial, al reducir su presupuesto, limitar la envergadura de sus informes anuales e imponer un código de conducta para restringir su independencia.
Los Estados Unidos y otros tardíamente se han dado cuenta de lo que trama el señor Correa. En diciembre, la OEA adoptó un reporte final más amplio sobre el sistema de monitoreo de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que incluyó algunas de estas recomendaciones. Cuando los embajadores a la OEA se reúnan en Washington esta semana, deberían hacer todo lo que esté a su alcance -hay espacio para maniobrar- para proteger el financiamiento y la voz de la relatoría. Es de prever que el señor Correa esconda su movida en una retórica populista. "Cuando intentamos liberar a nuestros estados de los poderes de facto que siempre los dominaron -como el poder de la información- estos poderes de facto nos acusan", dijo en un discurso ante líderes de América Latina en diciembre. No hay duda de que un asalto a la libertad de prensa es un asalto a la democracia.
América Latina tiene una historia amarga de gobiernos autoritarios. Ha luchado mucho para dejar esos tiempos atrás. Todos los líderes democráticos del hemisferio, incluyendo al presidente Obama, necesitan contener al señor Correa.
Los Angeles Times también se pronunció
Cifras de serpentinas
Columna publicada el jueves 19 de enero de 2012 en La Hora
El Gobierno anunció que 650.000 personas salieron de la pobreza el año pasado. Cuánto me alegro. Ojalá que para este 2012 sea el doble. Hasta ahí todo bien, aplausos. Como es de esperar, los medios del Gobierno llenaron la cifra de luces de neón y quien diga lo contrario corre el riesgo de salir en el sketch presidencial del amargado de la semana.
Pero bien, analicemos. Todos nos enteramos de la parranda de Cuenca.
Sí, esa del Gobierno, esa de los cinco años de la Revolución Ciudadana.
Guitarra, discurso, besos y abrazos. Ahí, en el clímax de la fiesta se dijo que eran 900.000 los que habían abandonado esa nefasta realidad de pobreza. Todos aplaudían, lloraban, chupaban, pedían reelección. Pero, ¿cómo? Tres días después la Senplades dice que son 650.000. En la portada del diario del Gobierno ‘El Ciudadano’ dice clarito que son 900.000. ¿Se nos chispoteó?
Pero no hay que ser mala fe, solo es un pequeño error del 28%, unas poquitas 250.000 personas. Solo hablamos de 26.914 seres humanos más que Portoviejo (223.086 según el Censo 2010). Un error de cálculo, un desliz de año electoral y de fiesta oficial.
Pero, vamos a la siguiente perla. Para las estadísticas de los poderosos, salir de la pobreza representa tener más de 72,8 dólares al mes. Si se tiene 73, ya no se es ‘chiro’. Algún técnico me calificaría de ignorante al no saber que ese es un estándar internacional. Pues bien, será el sereno.
Supongamos que esa persona que abandonó las estadísticas con 73 dólares en el bolsillo es un soltero y sin hijos. Cada día tiene 2,43 dólares para sobrevivir. Pero, ojo, ya no es pobre, el que tiene 2,40 dólares sí lo es. Vamos a desglosar esa realidad: 1 almuerzo: 2 dólares; 1 pasaje: 0,25. Nos quedan 18 centavos, ya no hay pasaje de vuelta a casa, peor una merienda. Nos queda para un ‘bolo’ e irlo chupando hasta el hogar, si es que no se vive bajo un puente. La buena noticia: cuando nos atrape el ladrón, nos encontrará sin un centavo.
Si dicen que este Gobierno lo reinventa todo. Si es el Adán de las cifras, empiecen por buscar nuevas fórmulas de cálculo y echen menos serpentinas.
Bienvenido, Mahmud
Columna publicada en La Hora el jueves 12 de enero de 2012
Mahmud, te habíamos estado esperando. Ya hacía tiempo que no venías. Exactamente cinco años. Un lustro, imagínate. Recordamos, cómo si hubiese sido ayer, cuando viniste a la posesión de nuestro amado Presidente. Qué orgullo nos dio saber que éramos ya parte de un nuevo eje. Algunos lo llaman “del mal”, pero todos sabemos que en el fondo es de pura revolución.
Es que somos gente tan parecida. Nuestros mercados están tan complementados, nuestro intercambio comercial está ‘por las nubes’. Irán representa el 0,02% de nuestras exportaciones. Pura bonanza, gracias por comprar aquí, vuelva pronto.
Así como ustedes, vivimos un proceso revolucionario, donde el concepto mundialmente aceptado sobre derechos humanos ha sido reinventado para beneficio de nuestros nobles funcionarios. Tanto en Irán como aquí, hemos comprendido que la libertad de expresión es una traba para el progreso, que la voz oficial es la más limpia, la más noble, la más segura.
Hemos tenido procesos similares, donde identificamos enemigos comunes. Como por ejemplo, las redes sociales. Creadas en el imperio, sirven para que los conspiradores se comuniquen libremente en contra de nuestros ideales, especialmente cuando existe algún acto desestabilizador. Mahmud, cuántas cosas en común. Pero aún tenemos que aprender, tú lograste erradicar toda voz contraria a ti, los pensamientos independientes.Qué envidia, enséñanos el camino.
Te recibimos con alegría, no nos importa que niegues el holocausto judío, ni que pretendas borrar a Israel del mapamundi. Replicamos con solvencia tu tesis de que el enriquecimiento nuclear es inocente. Aunque digan lo contrario, siempre estaremos a tu lado.
Entendemos que la historia de tu pueblo es otra, que la lapidación de mujeres no nos debe sorprender. Qué obtusos pensamientos de quienes creen que los derechos femeninos son universales. Qué caretucos, lacayos del imperio.
No nos importan las quejas de nuestro principal socio comercial, ni que nos digan que somos tu herramienta para que el mundo crea que tienes amigos. Mahmud, aquí somos tus compinches, para siempre. Mi casa es tu casa.
viernes, 6 de enero de 2012
Deprimente bola de cristal
Columna publicada el jueves 5 de enero de 2012 en La Hora
Inicia 2012. Llueve en Quito, deprime. El pico y placa es más caro y el tráfico sigue igual. El predial se dispara, pero la calle tiene el mismo bache, ese que ya interiorizamos y evadimos sin pensar. Es ya casi un miembro del barrio.
La botella plástica cuesta más. Matricular el auto viene con un nuevo impuesto verde impuesto por los verdes. No es cacofonía ni redundancia, es la pura verdad. Tabacos más costosos. Obligados a tomar licores apestosos, porque los buenos también subieron. 2012, el año para pagar.
Tributo, qué palabra más curiosa, en este Quito rendimos tributo, no solo los pagamos. Tributo a las vías olvidadas, a la contaminación multiplicada, a la inseguridad descontrolada, a la democracia pisoteada, al líder y a su vástago municipal.
Este año no se acaba el mundo, pero pensaremos que así será. Elecciones, maquinarias gigantescas, cuánta cadena nos espera. Qué pereza solo de pensar. Más tarima de la habitual, cuando con las que tenemos, ya sufrimos empacho electoral. Más dosis de política, de insultos por supuesto, qué pereza, una vez más.
Se nos vienen las excusas: que el Aeropuerto no está listo, que el Metro se atrasó, que ya casi no hay hampones, que la patria ya es de todos, que no es un dictador. Palabras más, palabras menos. Lo de siempre. Más de lo mismo.
Por más calzones amarillos que nos hayamos puesto en fin de año, no importa cuántas uvas nos hayamos tragado, la cosa, perdón, el pesimismo, no parece mejorar. Aquellos que dieron la vuelta a la manzana con la maleta al hombro, se topan con que el pasaje aéreo le saldrá en un tanto más. Si se les cumple el sueño de viajar, será en una cooperativa intercantonal.
Hay temitas pendientes, para que este vaticinio no sea real, para morderme con alegría la lengua al ver que estaba equivocado. Terminar 2012 con un país amigable, seguro, tolerante, pujante, democrático. Esas palabras de brindis de año nuevo que nunca suelen estar de más, pero que el último día de diciembre volvemos a declamar. Siempre pidiendo lo mismo, lo mismo que nunca superamos. Ojalá me equivoque y el Ecuador vuelva a respirar.
2011: certificado de defunción
Columna publicada el jueves 29 de diciembre en La Hora
Nombre del fallecido: 2011. Sexo: Se desconoce. Edad. 1 año. Nacionalidad: Ecuatoriana. Residencia habitual: Latitud 0-0’-0’’. Ocupación: Intensos servicios domésticos. Escolaridad: Ninguna.
Nombre de la madre: 2010. Nombre del padre: Se desconoce. Lugar de la defunción: Aquí mismo. Atención médica: Ninguna.
Causas de la defunción: Mi capitán, aquí me permito hacer un paréntesis en este parte de defunción redactado en la morgue de Quito. El fallecido tenía antecedentes de nacer de una madre que durante la gestación fue asfixiada por gases de un tal 30-S. Eso causó traumas en el paciente.
Mi capitán, el hoy occiso fue sometido a una fuerte descarga de campaña política, producto de una consulta popular. Las divisiones que se ocasionaron en su corazón crearon heridas irreparables, certificadas por peritos forenses.
Hay evidencias de haber ingerido, a medio año, fuertes dosis de alcohol metílico. Reportes indican que una emergencia médica no fue suficiente para mejorar su salud.
Tuvo otra fuerte afección cardíaca al recibir un severo recuerdo. Se trató de un preinfarto al ver volver a un conocido guayaquileño que se había marchado por unos gastos que aún son reservados.
El difunto tiene señales de síndrome de abstinencia producido por una restricción al consumo de licor, a los casinos, a la tauromaquia, a olvidar. En fin, en la autopsia se revela que al hoy occiso se le fueron arrebatadas varias libertades.
Testigos aseguran que 2011 intentó buscar ayuda en Washington. Sufría de una extraña imposibilidad de hablar, opinar, pensar y escribir. Ante el diagnóstico dado sobre este mal en el extranjero, extraños virus invadieron su cuerpo. Hay vestigios de insultos, descalificaciones, propinados en la zona abdominal, donde va la correa.
Otro extraño microorganismo, catalogado por los expertos como Chucky Seven, sería el que provocó el inicio de un cáncer, al parecer irreparable. Entre sus principales síntomas está el miedo, la autocensura, el totalitarismo. ¿Que cuál fue la causa de la muerte, mi capitán? 2011 muere de una sobredosis de Ecuador.
Nombre del fallecido: 2011. Sexo: Se desconoce. Edad. 1 año. Nacionalidad: Ecuatoriana. Residencia habitual: Latitud 0-0’-0’’. Ocupación: Intensos servicios domésticos. Escolaridad: Ninguna.
Nombre de la madre: 2010. Nombre del padre: Se desconoce. Lugar de la defunción: Aquí mismo. Atención médica: Ninguna.
Causas de la defunción: Mi capitán, aquí me permito hacer un paréntesis en este parte de defunción redactado en la morgue de Quito. El fallecido tenía antecedentes de nacer de una madre que durante la gestación fue asfixiada por gases de un tal 30-S. Eso causó traumas en el paciente.
Mi capitán, el hoy occiso fue sometido a una fuerte descarga de campaña política, producto de una consulta popular. Las divisiones que se ocasionaron en su corazón crearon heridas irreparables, certificadas por peritos forenses.
Hay evidencias de haber ingerido, a medio año, fuertes dosis de alcohol metílico. Reportes indican que una emergencia médica no fue suficiente para mejorar su salud.
Tuvo otra fuerte afección cardíaca al recibir un severo recuerdo. Se trató de un preinfarto al ver volver a un conocido guayaquileño que se había marchado por unos gastos que aún son reservados.
El difunto tiene señales de síndrome de abstinencia producido por una restricción al consumo de licor, a los casinos, a la tauromaquia, a olvidar. En fin, en la autopsia se revela que al hoy occiso se le fueron arrebatadas varias libertades.
Testigos aseguran que 2011 intentó buscar ayuda en Washington. Sufría de una extraña imposibilidad de hablar, opinar, pensar y escribir. Ante el diagnóstico dado sobre este mal en el extranjero, extraños virus invadieron su cuerpo. Hay vestigios de insultos, descalificaciones, propinados en la zona abdominal, donde va la correa.
Otro extraño microorganismo, catalogado por los expertos como Chucky Seven, sería el que provocó el inicio de un cáncer, al parecer irreparable. Entre sus principales síntomas está el miedo, la autocensura, el totalitarismo. ¿Que cuál fue la causa de la muerte, mi capitán? 2011 muere de una sobredosis de Ecuador.
No patenten a Alfaro
Columna publicada el jueves 22 de diciembre de 2011 en La Hora
Desde pequeño he visto aquella cara y cada que la veo me lleno de orgullo. Una barba blanca y puntiaguda, pelo cano, mirada profunda. Desde pequeño me enseñaron a respetarlo, me dijeron que era un gran hombre. Eso me indicaron en casa, porque en mi casa lo respetan.
Lo conocemos de siempre. Don Eloy Alfaro. En un mes se cumplirán cien años de su macabro asesinato en la Hoguera Bárbara y su imagen, parecería, está queriendo ser patentada. Alfaro no nació con la lista 35, Alfaro le pertenece al pueblo, a la historia de este sufrido país. De este país, no de este PAIS.
Pero resulta que lo quieren convertir casi en propiedad oficial. Solo falta que quieran registrar su ideología a nombre del poder actual. Pobre Alfaro, si supiera lo que hacen con su nombre. Pobre pueblo, si supiera lo que hacen con sus héroes.
El alfarismo no nació hace cinco años, el alfarismo ha sido la batalla de miles de hombres y mujeres durante una centuria. Gente de ahora, de ayer. Ser alfarista ha sido un orgullo, no lo confundan, no lo maltraten, déjenlo en paz.
Los cien años resultan perfectos para la política de hoy en día. Una cadena no caerá mal para culpar a gente de hoy por un crimen de ayer. Culpar al resto por la muerte de quien pretendemos hacer una marca sería como culpar al Israel actual por la muerte de Jesús, criminalizar al Chile de hoy por el Pinochet del pasado. Monumental barbaridad. Desatino histórico que busca provocar las mismas pasiones de aquellos días, fomentando odios, pescando a río revuelto. Fecha perfecta para un año de elecciones.
No por decir que lo son, lo son en realidad. No por construir Ciudad Alfaro son más liberales que otros. El liberalismo, porque lo he visto desde dentro, es trabajar por un Ecuador unido en sus derechos. Un solo país, sin importar las elecciones. Servir al hombre sin importar de dónde viene y que ese hombre viva en una República, con poderes definidos y contrapesos respetados. Que viva el verdadero Alfaro y que hable él por sí solo: “Entre un demócrata que respeta el derecho ajeno y un fanático, hay la misma diferencia que existe entre la luz que vivifica y el rayo que extermina”.
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